Tengo ganas de verte.
Tengo ganas de besarte y abrazarte.
Tengo ganas de hacerte sonreír.
Tengo ganas de jugar contigo.
Tengo ganas de olvidar junto a tí.
Tengo ganas de que me protejas.
Tengo ganas de que el tiempo se pare al estar junto a ti.
Tengo ganas de decirte lo mucho que te quiero.
Tengo ganas de que me lo digas tú.
Y sé que te necesitoa mi lado. Toda yo lo se. Mi cuerpo, mi mente, mi alma.
Mi alma no busca conocimiento. Busca el tuyo. Te busca a tí. Tú eres su deseo más íntimo, más básico, más natural.
Cada segundo que paso lejos de tí me hace sentirte más presente. Te noto abrazandome por la espalda mientras escribo esto, pero al girarme, no estás.
Te siento, y sin embargo, por mucho que estire la mano no logro a tocarte. No estas conmigo y mi cuerpo no puede luchar contra la realidad.
Te necesito. Necesito tu abrazo, tu cara, tus manos.
Necesito abrazarte y atraerte hacia mí. Recostar mi cabeza en tu pecho, arropada por los brazos que me protegen de todos aquellos pensamientos que, con tan solo verte, huyen al galope de mi mente devastada.
Necesito que la felicidad me invada de nuevo. Que me envuelva en suave algodón y me deposite en las nubes. Y ahí, en nuestra privilegiada atalaya, me beses, me abraces, me hagas sonreir. Y reír, sí reír de verdad, sin preocupaciones, sin máscaras innecesarias, sinceramente.
Me gusta que tus cosquillas me hagan retorcerme entre risas de nuevo, rogando compasión. Y más que eso, me gusta que tu lo encuentres adorable. Tú si que lo eres. Transformas mis temores en trofeos, mis defectos en virtudes.
Me encanta no ser para tí mi propia opinión de mí misma. No ser una patética deportista sino la lovely girl que hace nacer en tí la necesidad de correr a abrazarla.
Quiero sentirte encima de mí, que nuestro abrazo nos funda para siempre.
Quiero que tu calor me aprisione el cuerpo para que nunca vuelva a sentir frío.
Y lo que verdaderamente quiero, es que ya no te separes de mí jamás.
Que los sentidos engañan? Pues viviré engañada, pero junto a tí.



