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Capturaba imágenes insólitas, decadentes y fuera de lugar, que jamás enseñaba. Siempre acordes con su estado de ánimo a destiempo, a deshora. Do Re Mi Fa.
llenaba por las noches las calles de humo y notas perdidas que huían de él cómo jamás pronunciadas.
Caras. Mil caras que se dejan entrever en un suspiro para no reencontrarse jamás.
empapadas en lluvia que imprevisible se escurre a través de paraguas inservibles. Niebla invisible que abriga mentes infranqueables, las esconde del alcance de ojos de visitantes que, refugiados en su prepotencia, se creen superiores.
Felicidad como estado de ánimo de aquellos que hacen de la alegría su modus vivendi para despegar de un mundo en el que nadie encaja.
La inspiración, para las noches de insomnio.
Lúgubre encanto del ensimismado dramático hipócrita que sonríe tras sus gafas de pasta.
Everywhere is calm. Daysleeper.
Canciones olvidadas por muchos, en sus orejas.
Limítrofe, número 7. Entusiasmado por mucho y desilusionado pronto.
De la vida en colores vintage hace religión. Porque la que fue suya cree perdida. Si hay un cielo, no puede tener una imagen con que proyectarlo.
No se encuentra. Quién tiene un mapa de cualquier manera?
Hambre que sacia y le conduce a la misma lápida blanca en la que mezcla deseos y miedo. Asco, desprecio. Alegría de desenfreno.
Alma de ojos avellana y pelo castaño.
Armarios llenos de hiriente dedos señalantes de una realidad que quiere esconder.
No encuentra un punto de partida ni la razón por la que sigue andando. Quizás sea en él mismo, ese misterio, su fuerza motora. Porque sin embargo, aquí está. Tan cerca de todo y lejos de nada.
Saciedad en ojos de deseo. Por un minuto, pozo de vida al ritmo de una melodía que jamás escuchará a solas, pero que repite cual descafeinado banquete que pesa en una barriga que debiera estar vacía.
Demasiado tiempo no invertido que le ha hecho crecer como persona, eso dice.
es hora de escribir algo que dejará a medias. Como siempre, como todo.
Te quiero.
Adiós. Lo siento.
Palabras confusas, inconexas.
Sonriente por complacer alguien que ya perdió su valor, su misterio, tras demostrar su pensamiento no a la altura.
En realidad todo está amañado desde el principio.
Ni yo tan increíble ni tan frágil.
Lo físico, lo consigo y finiquito. Soy un tío.
Y ahora le disgusta que le persiga, que le atosigue con cumplidos y atenciones. Es una hirondelle, y quiere volar. Una gran obsesión, es un rápido olvido.
Querido indeciso, que no sabe de preferencias entre gato o perro. Los dos no puedes tener.
No es la chica perfecta. Es una Ya no me das pena señorita.
Y a tí, gran amigo. Gran amor quizá correspondido. Desde siempre supiste que no sería. Porque no te quiero convencer de nada, me gustaste como eres, ni cambiaré por tí. Quizás nunca aprendí a soñar. Maldita, maldita nerea en noches de insomnio.
En memória de un 1 de junio turbulento, y de aquél amigo que perdí por una moto.
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Y ahora, tras la que fue la sorpresa mas grande en años, una sorpesa que me sigue llenado, doy la entrada definitiva a este último año de belleza infantil.
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