No leeras esto, dijiste. No te culpo. Es fácil caer en la tentación. Yo dudo que la hubiese resistido.
Y sin embargo, me pregunto. En qué momento me conseguiste? No
Redescubrir el pasado es morir de vergüenza. Pero a la vez sonreír con suficiencia ante pensamientos a los que otorgaste una deferencia azucarada que ahora, tan lejana, es restada de importancia. Que poco orgullosa estaría tu antigua yo de saber que hoy te avergonzarías, traidora.
Pero relees, y sigues mortificándote. No hay tanto que suponer entre líneas. Poca audácia demostraste en tus tan esmeradamente escogidas palabras. Poca metáfora, a tus ojos conocedores de la historia. Alguien más podrá descubrirte al leer? Es tarde ya para echarte atrás. Has dado carta blanca, infeliz insensata. Mira que eres hipócrita. Tanto tiempo negando tu llave de acceso a tu más frágil talón de Aquiles, tu mente, a todos esos pretendientes que jamás tomaste en serio aunque te autoconvencieras que sí lo hacías... Y ahora, lo has soltado. Courage.
No te entiendo, proceder. Jamás contabas tu gran problema. Tu tabú, tu mayor secreto. Y sin embargo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario