He tenido suerte. De hecho, tengo todos los números disponibles para conseguir el premio de la felicidad, de la vida regalada y fácil. Y sin embargo, aquí, en mi alma, no ceso de preguntarme porqué no llego a ser lo q se espera de mí, porqué no respondo a las expectativas.
Puede q mi malencolía tan sólo la muestre aquí, seguramente porque es aquí donde reflexiono, donde acostumbro a desenterrar las dagas que, a lo largo de mi existencia diaria, cuidadosamente escondo para un momento posterior en el que, como ahora, me decida a desenterrarlas todas juntas para que me hieran una sola vez.
Las dudas son las que reinan en mi mente estos dias. La incertidumbre, el desequilibrio, son palabras q podrian describir mi situación hoy. Y es que mi vida se mece en el azar como una sabana tendida se deja llevar por el viento.
Le quiero, y no se si me quiere... esta es mi mayor duda, la que no me deja dormir por las noches... seguramente, cualquiera q se detubiera a ver esta relación y la analizara con calma no tendría dudas, estaría seguro del amor existente (si, por ambas partes) pero yo rebusco mas en el fondo, yo, con mi peculiar manera de ser, no me conformo, me zambullo y busco desesperadamente los cimientos, y creo que no los encuentro.
Las apariencias jamás lo fueron todo, me oyes? Jamás!
Todo es un castillo en el aire, todo es "lo que se supone que debería ser" y lo "que toca", nada es por propia voluntad, tan solo es un dejarse llevar sin principio ni fin, dictado por leyes de conducta q a mí no me sirven, casi se diría que nuestro amor esta marcado en nuestros genes y no en nuestro corazón.
Y si miento, entonces, por qué?
Por qué no me entiendes?
Por qué tengo la sensación que tan sólo me quieres por obligación?
Por qué te refugias en tu "inocencia" y me culpas?
Por qué hieres y escondes la daga?
Por qué niegas tus propios actos?
Por qué me utilizas?
Por qué aprovechas, en mis momentos de debilidad e intentos de arreglarlo, para reunir nueva información que redirigiras como flechas a mi corazón en la siguiente inestabilidad?
Por qué me haces sentir culpable?
Por qué le echas sal a mi herida?
Por qué me haces llorar?
Sabes? hace tiempo q no te abrazo... aún así, la ultima vez que te abracé recuerdo que todo aquello mío que mantenia lejos de tí (todo aquello que no te conté, que jamás compartí contigo) me pesaba en el pecho, dejándome un vacío que por mucho que intentava cerrar abrazándote fuerte, ahí, en una cama que tan pocas veces quisiste ocupar aunque tan solo fuera por un segundo, aquel segundo que yo tanto necesitaba pero que jamás me atreví a pedirte; jamás me ha abandonado.
Y ahora (por suerte, o por desgracia; este amor es injusto) ya he rehecho mi vida, he conseguido salir de mi pozo y vendar mi pasado. Se que no te voy a poder olvidar, lo se, tampoco lo pretendo. Pero yo no puedo seguir así. Prefiero el dolor de olvidarte al sufrimiento de saber de tu existéncia.
Vete, olvida mi nombre, mi cara,
vete, olvida que existo...
olvidame toda que tú para eso tienes experiéncia